"Gaceta de Londres", Sábado 10 de julio de 1813.
Hoy hemos recibido en la oficina del Conde Bathurst un Despacho, dirigido por S.S. el Mariscal de Campo Marques de Wellington, cuyo extracto es el siguiente:

Orcoyen, 26 de junio 1813
      El enemigo continuó su retirada desde el lucero del alba, de las zonas cercanas de Pamplona, ​​por la carretera de Roncesvalles hacia el interior de Francia, y fue perseguido por nuestras tropas ligeras.
      La fortaleza de Pamplona hoy se bloqueó. Recibí una carta el día 22 del Coronel Longa, en la que me informa, de haber tomado seis piezas de artillería, pertenecientes a un destacamento de tropas mandado por el general Foy, que se retiraba hacia Francia, por la carretera de Mondragón.
      Tengo que informar a V.S. en mi informe del 24, que el 23, que adelanté al Teniente General Sir Thomas Graham por la parte izquierda de Tolosa, con el fin de tomar parte en las operaciones de ese lugar.
      Por una carta del día 25 sabemos que llegó a Tolosa, y estuvo ocupado conquistando esa ciudad ocupada por las tropas que se retiraban bajo el mando del general Foy. Él hace mención a la ayuda recibida del Coronel Longa, y dos batallones del Ejército de Galicia, del General Girón que fueron junto a él, en el ataque de Tolosa.

(...)

Londres. Información de la Guerra.

Downing-Street, 19 de Julio.

Extracto de los Despachos del Mariscal de Campo Marqués de Wellington dirigidos a S.S. el Conde Bathurst.

Ortiz, 3 de Julio de 1813.

(...)

     Incluyo el parte que recibí del Teniente General Sir T. Graham de su acción con el enemigo los días 24 y 25 de Junio, que parece haber sido más seria de lo que había imaginado, cuando escribí a V.S. el 26 del mes pasado.

      El General Foy tenía consigo la guarnición de Bilbao, y las de Mondragón y Tolosa, además de su División del ejército de Portugal, por lo que su fuerza era considerable. Me causa una gran satisfacción saber que las fuerzas portuguesas y españolas, que menciona Sir T. Graham, se han portado muy bien.

      El Teniente General continua su avance contra el enemigo por el Camino Real, y lo desaloja de todas las posiciones donde se hace fuerte, y las toma. y con una brigada del Ejército de Galicia, mandada por el General Castaños, atacó al enemigo y le obligó a cruzar el Bidasoa por el puente de Irún. El enemigo conserva un puesto en una fortaleza de piedra, que servía de cabeza de puente, y algunas tropas en algunas casas aspilleradas a la derecha del Bidasoa. Pero el General Girón, disparando con algunas piezas de artillería española, y habiendo enviado también a la Brigada del Capitán Dubordieu, del calibre 9', en su auxilio, con el fuego de estas piezas obligó al enemigo a retirarse, asaltó el fuerte, y quemó el puente.

      Sir Thomas Graham dice que en todas estas acciones las tropas españolas se comportaron notablemente bien. La guarnición de Pasajes compuesta por 150 hombres, se entregó el día 30 a las tropas del Coronel Longa.

      El enemigo, viendo algunos de nuestros navíos a la altura de Deba, despejó la ciudad y el fuerte de Guetaria el día 1 del corriente, y su guarnición fue por mar hacia San Sebastián. Esta plaza se encuentra bloqueada por tierra por un destacamento de tropas españolas.

      También abandonaron Castro, y su guarnición fue por mar hacia Santoña.

      En mi despacho anterior hice saber a V.S. los progresos del Ejército de Andalucía, mandado por el General Conde de Abisbal, para unirse al ejército, y llegó a Burgos el 25 y 26 del mes pasado.

      Cuando el enemigo se retiró pasando el Ebro antes de la Batalla de Vitoria, dejó una guarnición de 700 hombres en el Castillo de Pancorbo, (...), que nos hará imposible las comunicaciones de Vitoria con Burgos. Por tanto pedí al Conde de Abisbal, en marcha hacia Miranda, que se apoderase de la ciudad y de sus fortificaciones interiores, y bloquease la plaza con el mayor vigor que pudiese. No tengo información de sus primera operaciones, pero sé que se apoderó de la ciudad y de las fortificaciones interiores por asalto, y ahora tengo el placer de enviar un informe de los sucesos finales de aquella operación, y una copia de la capitulación, mediante la cual se entregó la guarnición.

      La forma y rapidez, con que aquella plaza fue rendida, honran mucho al Conde de Abisbal, y a los oficiales y tropas bajo su mando.

(...)

Santa Marta de Cubo, 1 de Julio de 1813.

Señor.

      El 29 de Junio pasado tuve la honra de participarle, para información de Su Excelencia el General en Jefe de los Ejércitos Nacionales, que los Cazadores y Granaderos de la Primera Brigada de la 1ª División de este ejército atacaron y tomaron el fuerte de Santa Marta de Pancorbo. Ahora tengo la satisfacción de participarle a usted que a las ocho horas de esta mañana, el castillo de Santa Engracia, el principal fuerte de Pancorbo, se entregó mediante una capitulación. La guarnición estaba compuesta por 650 hombres, que tenían suministros para muchos días, no mucha agua, y esta de no muy buena calidad. Encontraron en el castillo 20 piezas de artillería del calibre 16 y 4, algunas carretas y suficiente cantidad de municiones para una defensa regular.

      El 28, día en que fue tomado el fuerte de Santa Marta, posicioné fusileros vigilando las murallas del fuerte, y bloqueándolo con el mayor de los vigores, corté toda comunicación del fuerte con las comunicaciones que le suministraban agua. Los diferentes destacamentos que realizaron este servicio cumplieron con su deber con una firmeza y valor, merecedor de toda alabanza. El enemigo no podía suministrarse de agua sin riesgo. Sacando partido de esta circunstancia, ordené a los numerosos destacamentos, que se posicionasen más cerca de a muralla, lo máximo posible, pero fuera del alcance de los disparos del enemigo. Se dotaron de bastantes escaleras y de otros elementos necesarios para atacar el castillo, pero teniendo el desvelo de adoptar todos los pasos necesarios para economizar las vidas de mis soldados. Por segunda vez intimé al Gobernador a rendirse, a lo que él contestó, que aceptaría bajo la condición de ser llevado a Francia con su guarnición, pero se entregó finalmente, habiéndome negado a admitir esa condición, y tras amenazar con tomar la plaza por asalto. El feliz resultado de esta negociación se debe a la inteligencia y buen juicio de mi Ayte. de Campo el Tte. Coronel José María Reyna, que demostró en el curso de las conferencias con el Gobernador. El resultado de estas negociaciones del Tte. Coronel fueron muy ventajosas para nosotros.

      En el espacio de 24 horas se construyó una batería de seis piezas en la cumbre del otero, gracias a los incansables esfuerzos de los zapadores del ejército, y de algunos paisanos, bajo la dirección del Comandante General de Ingenieros, el Mariscal de Campo Don Manuel Japoni, y de las seis piezas de artillería, que trajo el Corone Mayor de artillería, Don Matías Ferráz, que fueron situadas en la cima del otero, bajo la dirección del Coronel, habilmente ayudado por el Tte. Coronel de artillería D. Pedro Jarabia, y el Sargento Mayor Don Bartholomeu Gutiérrez, y otros oficiales subalternos. Ocho horas después de instalada la batería esta rompió fuego contra el enemigo, y además de causarles importantes pérdidas, le metió respeto hacia nosotros.

      Debo llamar la atención del general en Jefe de los Ejércitos Nacionales sobre el valor y la actuación que demostró en aquella ocasión el Brigadier General Don José Latorre, comandante de la brigada de infantería, el Jefe del estado Mayor del Ejército, el Coronel Don Miguel Desmaysieres, que apenas tuvo un momento de descanso en todo el sitio, que duró tres días, y sobre el buen comportamiento de los oficiales de estado Mayor, que estuvieron bajo sus órdenes, y del comandante y oficiales de infantería y caballería, que formaban el cuerpo sitiador.

      Informaré también del meritorio comportamiento de mis Ayudantes de Campo, los Tenientes Coroneles D. José de Ruiz, Don José María Reyna, Don Victor Vinader, y el Teniente Don Benito Dias, y de mi Secretario Militar Don José Sersate e Salagar, que portó mis órdenes en muchas ocasiones hasta las murallas el fuerte enemigo, sin importarle sus disparos. El enemigo mantuvo un vivo fuego con su artillería, etc, pero sin embargo, las pérdidas que nos causó, han sido muy insignificantes. Las tropas han lamentado mucho que el enemigo entregase la plaza, ya que tenían intención de tomarla por asalto, y solamente se consolaron con la esperanza de que hubiese más plazas que conquistar. Puse una pequeña guarnición en el fuerte de Pancorbo, que inmediatamente dote de suministros y agua. No aumebtaré las fortificaciones sin saber antes la intención del General en Jefe sobre arrasar o conservar la plaza.

      Tengo el honor...

 El Conde de Abisbal.

 A.D. Luis de Wempffer, etc.

     Sepa que en la capitulación del Fuerte de Santa Engracia de Pancorvo, mediante la cual la guarnición se convertía en prisionera de guerra, se le concedieron los honores de guerra, conservando los oficiales sus espadas, caballos y equipajes, y los sargentos y soldados sus efectos, se les proporcionarán medios de transporte, y serán intercambiados en el primer parlamento. Por lo que serán trasladados la menos distancia posible.

Tolosa, 26 de Junio de 1813.

Señor Mío:

     Fue la tarde del día 23 cuando recibí la orden de marchar por el puerto de San Adrian y Villafranca, pero solo me dio tiempo, como consecuencia del extremadamente mal estado de las carreteras, de hacer subir a una pequeña parte de la columna por el monte aquel día. El 24 pude moverme hasta Segura, sobre Villafranca con la Brigada de Dragones Ligeros del General Anson, y los batallones ligeros de la King's German Legion y dos brigadas portuguesas, por no haber llegado aún el resto de las tropas.

      La retaguardia de la columna del enemigo estaba pasando por el camino principal de Villa Real a Villafranca, y ocupaba con considerables fuerzas algunos terrenos a la derecha del camino, y del rio Orla, enfrente de la Villa de Olaverria, a media milla cerca de Villafranca.

      La Brigada del Mayor General Bradford marchó por Olaverria, en laque tuvo que desalojar al enemigo de su derecha. En cuanto al resto de las tropas, estas avanzaban por el camino, defendido por los tiradores enemigos desde las alturas, y en una fuerte posición en Villa de Veanays.

      Como el enemigo reforzó sus tropas en la izquierda del camino, fue necesario hacerlas retroceder por el camino, lo que fue realizado por el Batallón Ligero mandado por el Coronel Halkett, ayudado en su flanco por algunas compañías de la Brigada portuguesa del Mayor General Pack. Este servicio se efectuó con el mayor de los bríos por aquellas bravas tropas, que expulsaron al enemigo de la Villa de Veanays. Como el enemigo tenía preparadas tropas en las pendientes de las fuertes alturas del fondo del valle, por cuyo extremo discurría la carretera, fue necesario tomas su flanco, hecho que duró mucho tiempo, durante el cual desalojaron Villafranca sin más problemas.

      Las brigadas portuguesas, ala derecha y ala izquierda del valle, avanzaron hacia Yebasurido, y se reunirán en Villafranca. Allí llegó durante la noche la vanguardia del cuerpo del General Girón y del Coronel Longa.

      La siguiente mañana (25) el enemigo abandonó Celequia, y como había tomado una posición muy fuerte entre esta y Tolosa, cubriendo el camino hacia Pamplona, el cuerpo español del Coronel Longa marchó por Alzo para Lizarga, para rodearla por su izquierda. En cuanto al Teniente General Mendizabal, le pedí que mandase unos batallones de Arpeyton para rodear su derecha apoyado por un alto monte con un despeñadero inaccesible en su frente.

      El enemigo fue expulsado de la cumbre de un importante alto, situado entre las carreteras de Pamplona y Vitoria, por un ataque muy acertado del Teniente Coronel Williams con dos Cias. de Granaderos del 1º Regimiento, y tres del 4º de Caçadores, perteneciente a la Brigada del General Pack. En esta ocasión se distinguió el Teniente Queiroz, y el abanderado Vasconcellos, del 4º de Caçadores. Este último oficial perdió uno de sus ojos por una bala de espingarda.

      Aquel alto fue inmediatamente ocupado por la Brigada del general Bradford, apoyada por los tres batallones de Línea de la K.G.L. El resto del día se empleó en su mayor parte en escaramuzas con los tiradores del enemigo, para dar tiempo al cuerpo español a llegar a su destino.

      Comenzó un ataque general entre las seis y las siete de la tarde. Dos piezas del grupo del Capitán Ramsay, y dos nuevas piezas del grupo del Capitán Dubordieu, con la escolta de las tropas del Capitán Chelder, del 16º de Dragones Ligeros, y en avanzada dos Batallones Ligeros del Coronel Halkett, avanzaron rápidamente por el camino, y abrieron fuego de manera efectiva contra muchos cuerpos del enemigo formados en la planicie junto a la ciudad. En cuanto a la columna compuesta por dos Batallones Ligeros alemanes, y la Brigada de Guardias, y una división española del General Girón, continuaron adelantándose por el camino.

      Dos batallones españoles y uno portugués, que formaban una columna separada a la izquierda de la calzada, pasaron rápidamente por la izquierda de la ciudad.

      El General Bradford y los batallones de Infantería de Línea alemanes, atacaron al enemigo de frente por el camino de Pamplona, y el Coronel Longa por la parte de las montañas más a la derecha, rodeando y forzando todas las posiciones fuertes, y a todos los grupos del enemigo apostados en dirección a la ciudad.

      Entonces el enemigo tomo posiciones en la ciudad, que era mucho más defendible de lo que se pensaba.

      La puerta de Vitoria estaba con barricadas, lo mismo que la puerta de Pamplona, sobre el puente. Ambas estaban flanqueadas por grandes conventos y grandes edificios ocupados por el enemigo, por lo que el acceso a la ciudad no estaba abierto por ningún sitio. Por tanto se llevó una pieza del 9' a cubierto del fuego por un batallón de infantería ligera, para abrir la puerta, cosa que se hizo volándola.

      Cuando oscureció, era imposible distinguir a las tropas de las diferentes nacionalidades bloqueadas, lo que dio la posibilidad al enemigo, que ya retrocedía en todos los puntos, de escapar con menos pérdidas de las que habría sufrido, si hubiésemos tenido claridad.

      El comportamiento de todas las tropas que han participado en este ataque, ha sido muy honroso. Dos batallones de línea sobre la carretera de Pamplona, y dos batallones ligeros en la puerta de Vitoria han actuado tal y como se esperaba de esas unidades, y las columnas de la izquierda han honrado también sus armas, tanto españoles como portugueses.

      El cuerpo del Coronel Longa, después de largas y penosas marchas, emprendieron y ejecutaron con el mayor de los denuedos el laborioso empeño de ese día, y se portaron hermosísimamente. Los batallones mandados por Arpeyton, y por el Teniente General Mendizábal, repelieron con gran firmeza un ataque de los enemigos, y después los persiguieron hasta la parte baja de las montañas, tomando muchos prisioneros.

      No tengo todavía un informe detallado, pero creo que los cuerpos españoles capturaron unos doscientos prisioneros, muchos heridos. La pérdida del enemigo en muertos debe ser muy considerable.

      Esta plaza tenía, además de las defensas de las puertas, torres nuevas para flanquear su muralla exterior, y un fuerte de madera no completamente lleno, lo que mostraba que el enemigo juzgaba muy importante ocuparlo.

      Para que no haya ninguna injusticia con las tropas empleadas en este asalto, no puede dejarse de mencionar su ejemplar comportamiento después de la jornada, ni dejar de comentar que no se cometió ningún exceso.. La Legión alemana y el cuerpo de Longa, avanzaron y formaron directamente detrás de la ciudad.

      Tengo el honor de remitir un informe con los muertos y heridos Ingleses y Portugueses en estos días, que considerando la naturaleza del servicio es menor de lo que se esperaba que fuesen

      Los españoles han perdido muchos oficiales muertos y heridos, pero aún no tengo el informe detallado.

 T. Graham, Teniente General, al Marqués de Wellington.

     Nombres de los Oficiales heridos los días 24 y 25 en el ataque a Villafranca y Tolosa, a las órdenes del Teniente General Sir T. Graham.

24 de Junio.

  • Teniente Wahrendorff, 1º T.R.  K.G.L. (leve).
  • Teniente Wolrabe, 1º T.R.  K.G.L. (grave).
  • Mayor H. Príncipe Reus, 2º T.R. K.G.L. (grave).
  • Teniente Kessler (leve).

25 de Junio.

  • Teniente Boyd, 1º Batallón de Infantería de Línea K.G.L. (leve).
  • Capitán Langrehn, 2º Batallón de Infantería de Línea K.G.L. (grave).
  • Capitán Beuerman, 2º Batallón de Infantería de Línea K.G.L. (grave).
  • Teniente Holle, 2º Batallón de Infantería de Línea K.G.L. (grave).
  • Capitán Bacmeister, 5º Batallón de Infantería de Línea K.G.L. (grave).
  • Capitán Croop, 1º Batallón de Infantería de Línea K.G.L. (muerto después).
  • Capitán Wyneehen, 1º Batallón de Infantería de Línea K.G.L. (leve).
  • Teniente Fineke, (grave).
  • Teniente Heise (leve).
  • Teniente Hengel (grave. brazo cortado).

Resumen de las pérdidas del 24 y 25 de Junio de 1813.

Ingleses:                

  • 21 Cabos y soldados muertos
  • 1 Mayor, 5 Capitanes, 8 Tenientes, 4 Sargentos, 4 Tambores, 120 Cabos y Soldados heridos.
  • 1 Soldado desaparecido.

Portugueses:         

  • 1 Teniente, 1 Abanderado, 3 Sargentos y 54 Cabos y Soldados muertos.
  • 1 Teniente Coronel, 3 Capitanes, 1 Teniente, 7 Abanderados, 8 Sargentos, 2 Tambores y 152 Cabo y Soldados heridos.
  • 1 Abanderado y 43 Cabos y Soldados desaparecidos.

Total:                   

  • 1 Teniente, 1 Abanderado, 3 Sargentos y 54 Cabos y Soldados muertos.
  • 1 Teniente Coronel, 1 Mayor, 8 Capitanes, 9 Tenientes, 7 Abanderados, 12 Sargentos, 6 Tambores y 272 Cabos y Soldados heridos.
  • 1 Abanderado y 44 Cabos y Soldados perdidos.

(...)

WAHRENDORFF, AUGUST.

Alférez 1º Línea de la KGL (17 de Julio de 1809); Teniente (16 Abril de 1811).

En la Península desde Marzo de 1811 hasta Abril de 1814.

Presente en La Albuera, 2º Badajoz, Sitio de Salamanca, Mor., Salamanca, Vitoria, Tolosa, San Sebastián, Paso del Bidasoa, Bayona y Saint Etienne.

Herido leve en Tolosa (24 de Junio de 1813); Herido grave en el Paso del Bidasoa (7 de Octubre de 1813).

Medalla Gen. por Serv. en el Ejército por La Albuera, Salamanca, Vitoria y San Sebastián.

Veterano de Walcheren.

Después sirvió en la Campaña de Holanda (1814) y en Waterloo (fue herido leve).

 

WOLRABE, HERMAN.

Alférez del 1º de Línea de la KGL (26 de Marzo de 1811); Teniente (20 de Marzo de 1812).

En la Península desde Junio de 1811 hasta Abril de 1814.

Presente en el Sitio de Salamanca, Mor., Salamanca, Vent de P., San M., Vitoria, Tolosa, Nivelle, Nive, Bayona y Saint Etienne.

Herido grave en Tolosa (24 de Junio de 1813); Herido grave en Saint Etienne; Herido grave en Bayona (14 de Abril de 1814).

Después sirvió en la Campaña de Holanda (1814) y en la Batalla de Waterloo (fue herido grave).

Pasó a media paga el 25 de Octubre de 1815.

Falleció el 14 de Febrero de 1820.

 

PRINCIPE DE REUSS, HEINRICH.

Mayor del 2º de Línea de la KGL (23 de Octubre de 1812).

En la Península desde Diciembre de 1812 hasta Diciembre de 1813.

Presente en Vitoria, Tolosa, San Sebastián, Paso del Bidasoa, Nivelle y Nive.

Medalla Gen. por Serv. en el Ejército por Vitoria, San Sebastián, Nivelle y Nive.

Herido Grave en Tolosa (24 de Junio de 1813).

 

KESSLER, FRIEDERICH THEODOR.

Alférez del 2º de Línea de la KGL (7 de Mayo de 1809); Teniente (12 de Diciembre de 1819).

En la Península desde Abril de 1811 hasta Abril de 1814.

Presente en el 2º Sitio de Badajoz, Sitio de Salamanca, Mor., Salamanca, Vent. del P., San M., Vitoria, Tolosa, Paso del Bidasoa, Nivelle, Nive, Saint Etienne y Bayona.

Herido grave en Tolosa (24 de Junio de 1813).

Veterano de la Campaña del Báltico (1807) y Walcheren (1809).

Después sirvió en la Campaña de Holanda y en la Batalla de Waterloo (herido leve).

Falleció el 28 de Enero de 1833.

 

BOID, GEORGE.

Alférez del 1º de Línea de la KGL (29 de Mayo de 1809); Teniente (18 de Marzo de 1812).

En la Península desde Noviembre de 1809 hasta Noviembre de 1813.

Presente en Bussaco, Fuentes de Oñoro, Ciudad Rodrigo, Mor., Salamanca, Burgos, Vitoria, Tolosa, San Sebastián, Paso del Bidasoa y Nivelle.

Herido leve en Tolosa (25 de Junio de 1813); Muerto en Nivelle (10 de Noviembre de 1813).

 

LANGREHR, WILHELM.

Capitán del 2º de Línea de la KGL (3 de Noviembre de 1803); Mayor Provisional (21 de Junio de 1813); Mayor del 8º de              la KGL (17 Agosto de 1813).

En la Península desde Septiembre de 1808 hasta Agosto de 1813.

Presente en el Paso del Duero, Bussaco, Fuentes de Oñoro, Ciudad Rodrigo, Mor., Salamanca, Burgos, Vitoria, Tolosa.

Herido grave en Grijón; Herido grave en Burgos (8 de Octubre); Herido grave en Tolosa (25 de Junio de 1813).

Veterano de Hannover (1805), Campaña del Mediterráneo (1806/07); Báltico (1807/08).

Después sirvió en M. Geren? (1814).

Se ahogó el 5 de Mayo de 1814.

 

BEURMANN, CARL.

Teniente del 2º de Línea de la KGL (12 de Enero de 1806); Capitán (18 Febrero de 1813).

Sirvió en la Península desde Septiembre de 1808 hasta Abril de 1814.

Presente en el Paso del Duero, Talavera, Bussaco, Fuentes de Oñoro, Ciudad Rodrigo, Mor., Salamanca, Burgos, Vitoria, Tolosa, San Sebastián, Paso del Bidasoa, Nivelle, Nive, Saint Etienne y Bayona.

Herido grave en Talavera; Herido grave en Tolosa (25 de Junio de 1813).

Después sirvió en la Campaña de Holanda (1814) y en Waterloo.

Falleció el 26 de Agosto de 1817.

 

HOLLE,  .                                                    NO APARECE EN LA LISTA CHALI'S

Teniente del 2º de Línea de la KGL.

Tolosa (herido grave).

 

BACMEISTER, JULIUS.

Teniente del 5º de Línea de la KGL (10 de Diciembre de 1805); Capitán (26 de Septiembre de 1811).

En la Península desde Septiembre de 1808 hasta Abril de 1814.

Presente en el Paso del Duero, Talavera, Bussaco, Fuentes de Oñoro, Ciudad Rodrigo, Mor., Salamanca, Burgos, Vitoria, Tolosa, San Sebastián, Paso del Bidasoa, Nivelle, Nive, Saint Etienne y Bayona.

Medalla Gen. por Serv. en el Ejército por Talavera, Bussaco, Fuentes de Oñoro, Ciudad Real, Salamanca, Vitoria, San Sebastián, Nivelle y Nive.

Herido de gravedad en Tolosa (25 de Junio de 1813); Herido leve en Bayona (14 de Abril de 1814).

Veterano de la Campaña del Báltico (1807/08).

Posteriormente sirvió en la Campaña de Holanda (1814/15).

Pasó a media paga el 25 de Julio de 1815.

 

CROPP, LUDEWIG. (o CROOP)

Teniente del 1º de Línea de la KGL (22 de Enero de 1804); Capitán (26 de Enero de 1811).

En la Península desde Agosto de 1808 hasta Junio de 1813.

Presente en Talavera, Bussaco, Fuentes de Oñoro, 2º Sitio de Badajoz, Sitio de Salamanca, Mor., Salamanca, Venta del P., San Millán, Tolosa.

Herido grave en Tolosa (25 de Junio de 1813). Muerto por las heridas el 26 de Junio.

Veterano de Hannover (1805) y la Campaña del Báltico (1807/08).

 

WYNEEHEN, CHRISTIAN. (o WYNECKEN)

Teniente del 1º de Línea de la KGL (21 de Marzo de 1805); Capitán (17 de Diciembre de 1811).

En la Península desde Agosto de 1808 a Enero de 1809, y nuevamente desde Marzo de 1811 hasta Abril de 1814.

Presente en Vigo, La Albuera, 2º Sitio de Badajoz, Sitio de Salamanca, Mor., Salamanca, Vent. del P., San M., Vitoria, Tolosa, San Sebastián, Paso del Bidasoa, Nivelle, Nive, Bayona y Saint Etienne.

Medalla Gen. por Serv. en el Ejército por La Albuera, Salamanva, Vitoria, San Sebastián, Nivelle y Nive.

Herido leve en Tolosa (25 de Junio de 1813); Herido leve en Bayona (14 de Abril de 1814).

Veterano de Hannover (1805); Campaña del Báltico (1807/08); Walcheren (1809).

Posteriormente estuvo en la Campaña de Holanda (1814) y en Waterloo (herido leve).

 

FINEKE,  .                                          NO APARECE EN LA LISTA CHALI'S

Teniente.

Herido grave el 25 de Junio.

 

HEISE, CHRISTOPH.

Alférez del 1º de Línea de la KGL (5 de Abril de 1810); Teniente (20 de Marzo de 1812).

En la Península desde Marzo de 1811 hasta Abril de 1814.

Presente en el 2º Sitio de Badajoz, Sitio de Salamanca, Mor., Salamanca, Vent. del P., Vitoria, Tolosa, Paso del Bidasoa, Nivelle, Nive, Bayona y Saint Etienne.

Herido leve en Tolosa (25 de Junio de 1813).

Después sirvió en la Campaña de Holanda (1814) y en Waterloo (herido grave).

 

HENGEL,  .                                 NO APARECE EN LA LISTA CHALI'S

Teniente.

Herido grave (25 de Junio).

Lisboa, 14 de Agosto de 1813.

Extracto de un Oficio de S. E. el Mariscal General Duque de la Victoria, dirigido desde su Cuartel General de San Esteban, el 1º de Agosto de 1813 al Ilustrísimo y Excelentísimo Sr. D. Miguel Pereira Forjaz.

      Teniéndose observado el día 24 del mes pasado, que ya se encontraban abierta dos brechas practicables en el cuerpo de la plaza de San Sebastián, se dieron las órdenes para que fuese atacada en la mañana del día 25, y me es doloroso tener que decir a V.E. que esta tentativa se malogró, y que nuestras pérdidas fueron muy considerables.

      Por un Decreto del Emperador del 1º de Julio, el Mariscal Soult fue nombrado Lugar Teniente del Emperador, General en Jefe de todos los ejércitos franceses en España, y Comandante General de las provincias del sur de Francia. Se incorporó y tomó el mando el 13 de ese mismo mes, uniéndose casi al mismo tempo a los cuerpos que habían estado a las órdenes del General Clausel en España, así como igualmente de otros refuerzos. Redujo los mencionados ejércitos en nueve divisiones de infantería, con una reserva de la misma arma. Confirió el mando de la derecha al General Conde de Reille, el centro al General Conde d'Erlon, la izquierda al General Clausel, la reserva al General Villate, considerándoles como Tenientes Generales. Con la Caballería formó tres divisiones, dos de dragones a las órdenes de los Generales Filli y Freillard, y la otra de Caballería Ligera a las órdenes de Pedro Soult, y habiendo destinado para este ejército mucha artillería, gran número de piezas ya se le han incorporado.

      El ejército aliado se acabó situando según tengo dicho a V.E., en las gargantas de las montañas. La Brigada de Infantería del General Bing, y la División de Infantería española del general Morillo, estaban a la derecha cubriendo el Puerto de Roncesvalles. El Teniente general ir Lowry Cole con la división bajo su mando estaba en Viscanet, con el objetivo de ayudar a las ya mencionadas tropas, y el Teniente General Sir Thomas Picton con la 3ª División que manda, en Olague, formando la reserva.

      El Teniente General Sir Rowland Hill ocupaba el Valle del Baztán con el resto de la 2ª División británica, y la portuguesa mandada por el Conde de Amarante, la cual se encontraba destacada en los Alduides, territorio francés, con la Brigada del General Campbell. Las divisiones Ligera y 7ª ocupaban las alturas de Santa Bárbara, Villa de Vera y el Puerto de Echalar, manteniendo las comunicaciones con el Valle del Baztán. La 6ª División formaba la reserva de todas estas tropas en San Esteban. El General Longa con su División de Infantería Española mantenía las comunicaciones entre estas tropas de Vera y las mandadas por el Teniente General Sir Thomas Graham. El Mariscal de Campo D. Pedro Agustín Girón, con la infantería española bajo su mando, cubría el Camino Real entre San Sebastián y Bayona. El Conde de Abisbal con sus tropas bloqueaba la plaza de Pamplona.

(...) OFENSIVA FRANCESA.

Lisboa 31 de Julio.

 Extracto de un Despacho de S.E. el Mariscal General Duque de la Victoria, dirigido desde su Cuartel General de Lesaca, el 19 de Julio de 1813, al Ilustrísimo y Excelentísimo Sr. D. Miguel Pereira Forjaz.

      Construimos una Batería de 4 piezas de 18' contra un convento, que dista unas 600 varas de las fortificaciones de la Plaza de San Sebastián, que el enemigo había fortificado, y defendía con una fuerte guarnición. Esta Batería abrió fuego la mañana del 15 con tan buenos efectos, y causando tal ruina en el convento, que el Teniente General Sir Thomas Graham mandó, que tanto este edificio como el reducto, que protegía su flanco izquierdo, fuesen tomados por asalto el día 17. Aún no hemos recibido los detalles de esta operación, que fue felizmente efectuada, y cuyo resultado fue que nuestras tropas se establecieron en el convento, y en el lugar más bajo inmediato a él, que los franceses habían quemado.

(...)

Hernani, 18 de Julio de 1813.

Sr. Mío:

     El convento de San Bartomé y las fortificaciones contiguas desde el final de la gran montaña hacia el rio, fueron tomadas por asalto.

      El poderío natural y artificial de estas posiciones fortificadas, ocupadas por un gran contingente de tropas, y las dificultades de acceso, excepto por su frente, hizo necesario destruir todo cuanto fuese posible de sus defensas, por lo que se comenzó durante la tarde del día anterior una nueva batería contra su izquierda. Sin embargo aún no estaba lista por la mañana. Una columna formada por dos destacamentos del 4º de Caçadores, mandados por el Teniente Antonio Vicente de Queiroz, 150 hombres del 13º de Infantería Portuguesa, mandados por el Capitán Joaquín Antonio de Almeida, apoyadas por 3 compañías del 9º Regimiento, al mando del Teniente Coronel Crawford, con una reserva de tres compañías de los Reales Escoceses, al mando del Capitán Auguimbean, se formó a la derecha, para atacar el reducto, bajo la dirección del Mayor General Hay.

      El Mayor General Bradford mandaba la columna de la izquierda, compuesta por 200 hombres del 13º Regimiento Portugués, al mando del Mayor Snodgrass, de ese regimiento, otra con igual número, bajo el mando del Teniente Coronel Mac Neagh del 5º de Caçadores, apoyadas por el 9º Regimiento, mandados por el Teniente Coronel Cameron. La totalidad de las tropas empleadas en este servicio estaban bajo el mando del Mayor General Oswald.

      Hacia las 10 de la mañana, la cabeza de la columna de la izquierda atacó el convento, mientras que la derecha pasaba el barranco junto al rio. Ambos ataques se hicieron con tal vigor y determinación, que todos los obstáculos se vencieron sin las pérdidas que se podían esperar.

      Los enemigos fueron expulsados del monte en total confusión, recibiendo un fuerte refuerzo, en ese mismo momento llegado desde San Sebastián, cuando pasaban en su huida la aldea quemada de San Martín.

      La impetuosidad de las tropas en perseguir al enemigo no se pudo parar con los esfuerzos de los oficiales superiores, que habían recibido la orden del Mayor General Oswald de sobrepasar San Martín, y los que persiguieron a los enemigos hasta la explanada de las fortificaciones tuvieron que regresar hacia San Martín, sufriendo alguna pérdida inevitable.

      No tengo necesidad de decir a V.E., que en esta, como en otras ocasiones, el Mayor General Oswald dirigió el servicio de la mejor manera, y estoy igualmente agradecido a los Mayores Genrales Hay, y Bradford, por su conducta en los ataques, que les fueron confiados. Para hacer justicia a estos oficiales, que se distinguieron brillantemente dirigiendo a su gente para superar los numerosos obstáculos que encontraron, me tomo la licencia de mencionar al Mayor Snodgrass, al Capitán Joaquín Antonio de Almeida, y al Teniente Antonio Ribeiro de Queiroz (gravemente heridos), del servicio portugués, y al Teniente Coronel C. Campbell del 9º de Infantería.

     No puedo terminar este informe sin expresar mi total satisfacción y respeto a todos los oficiales y soldados de la Real Artillería, de las cuatro piezas de artillería empleadas durante tres días contra el convento, y a los de la otra margen opuesta del rio, donde se sirvieron algunas piezas de campaña con grandes efectos.

      Remito el listado de muertos y heridos.

      Tengo el honor de ser el más obediente siervo de V.E.

 Fdo. Thomas Graham.

 A.S.E. el Mariscal de Campo, Marqués de Wellington.

      P.D. Omití mencionar, que el Mayor General Hay manifiesta su gran agradecimiento al Capitán Taylor del 48º Regimiento, que sirve como Mayor  en su Brigada.

 (...)

(...)

Tolosa 12 de Julio.

Carta Fidedigna.

      Nuestro Cuartel General se ha establecido en este momento. El General Castaños ha pasado revista a las tropas, venidas desde Galicia, que estaban formadas entre Oyarzun e Irún. Después bajamos a las márgenes del Bidasoa desde donde vimos a los franceses, que se pusieron a observarnos desde el otro lado del rio. Lord Wellington llegó por la noche a Hernani, después de haber batido durante tres días consecutivos al enemigo en el Valle del Baztán, haciendo retroceder a todos hasta Francia, causándoles una tremenda mortandad. Está muy satisfecho del comportamiento de los Baztaneses y Baigorrianos que han perseguido a los enemigos.

      El ejército de O'Donell y de Hill están quietos en Pamplona y cubren su parte derecha, por lo que esa plaza está en este momento bloqueada. Hoy a pasado el Lord a hacer un reconocimiento sobre San Sebastián, plaza contra la cual se han colocado seis piezas, venidas de Portugal, y que dentro de breves días será batida por 24.Esta artillería se ha desembarcado en Pasajes. (...)

 Cádiz, 16 de Julio.

     Escriben desde Tolosa, el día 16, que Lord Wellington un movimiento con cuatro divisiones para proteger el Paso del Bidasoa, y que las tropas aliadas se habían apoderado del convento de San Francisco (Alto de San Bartolomé) extramuros de San Sebastián.

(...)

 

(...)

      El Sr. Mariscal (Beresford) aprovecha esta ocasión para exponer al Sr. Mariscal de Campo Thomas Bradford su satisfacción, por la conducta de la brigada bajo su mando, regimientos de infantería nº 13 y 24, y el batallón de caçadores nº 5, en los combates junto a Villafranca y Tolosa, y en asalto al Convento y reducto delante de la plaza de San Sebastián, donde estos cuerpos se portaron de tal manera, que el Sr. General Comandante está satisfecho. El Sr. Mariscal expone también su satisfacción por la conducta del Batallón de Caçadores nº 4, en los referidos combates y asalto.

 (...)

      Relación de Oficiales, Sargentos Ayudantes, Sargentos y Cadetes promovidos por S.E.

     El Capitán del Batallón de Caçadores nº 5 Thiago Pedro Martins, ascendido a Mayor.

     El Teniente del Regimiento de Infantería nº 24 Romáo José Soare, ascendido a Capitán.

      Teniendo en cuenta los méritos de los Oficiales y la antigüedad de su graduación, a 25 de Junio pasan:

      El Teniente del Batallón de Caçadores nº 4 Antonio Vicente de Queiroz, es ascendido a Capitán, con antigüedad de esta graduación a 17 de Julio.

     El Alférez del Batallón de Caçadores nº 5, Miguel Corréa de Freitas, ascendiendo a Teniente, contando como antigüedad de esta graduación el 18 de Julio.

(...)

Carta del Duque de Ciudad Rodrigo al Exmo. D. Francisco Xabier Castaños.

Exmo. Sr.

      Tuve el honor de recibir el despacho de V.E., fechado el 27, incluyendo el edicto general de ese día, en el que se contiene un despacho del Ministerio de la Guerra, en el que se indica que V.E. ha sido llamado a ocupar un lugar como Consejero de Estado, y como a consecuencia de esta noticia no puede permanecer más tiempo a la cabeza del 4º Ejército, que el gobierno confió a V.E. Yo ya había recibido noticias de estas disposiciones, aunque no por parte del Ministerio de la Guerra, ni del Gobierno, e ignoro totalmente el motivo. Por cualquiera que este sea, no puedo dejar de lamentar esta decisión, que me priva de la utilísima ayuda de V.E. y a la nación de sus servicios en un momento, en que ellos son tan importantes contra el enemigo común. Coincido con V.E., en que la manera con que se tomó esta decisión, y la razón que la justifica, es tan injuriosa a la reputación de V.E., como perjudicial para la correcta realización del servicio. Aunque estoy convencido, que si la Regencia hubiese sido informada de todas estas circunstancias, sería muy injusto que en el caso de tener pensado degradar la  honra de una persona, que tan merecida tiene ganada públicamente, sin primero oírla, y patriótica por privar a la nación de los servicios de V.E. en semejante ocasión. Y pienso por tanto pienso que la justicia requiere que yo aproveche esta ocasión para informar a V.E., mi propósito de presentar al Ministro de la Guerra, para que dé parte al Gobierno: Que en realidad solo estaba incorporada una pequeña parte del 4º ejército, y que era necesario mantener separadas las diferentes divisiones que la componen, por muchas razones, unas relativas a la situación general, otras al despliegue en el terreno,  en las que no es necesario entrar, porque el Gobierno está bien enterado. Y que en este caso V.E. estaría fuera de su lugar, al ponerse al frente de los cuerpos del 4º Ejército. Pero sin duda se olvidan que V.E., además de ser el General en Jefe del 4º Ejército, y al mismo tiempo Capitán General de Extremadura, Castilla La Vieja, Galicia, y otras provincias, y que por tanto V.E. tenía la obligación, como la total obligación para realizar bien el servicio, de tomar las medidas convenientes para establecer el mando español en las villas y distritos que el enemigo fuese desalojando como consecuencia de las operaciones del ejército. Este es el plan que V.E. ha seguido, y que nosotros convenimos, antes de pasar por Águeda en Mayo pasado, y que V.E. ha seguido continuamente después de separarnos en Salamanca.

      Estoy convencido que considerando la importancia de los servicios que V.E. ha hecho al Gobierno y al ejército durante esta campaña, y la manera como el General D. Pedro Agustín Girón a mandado al Ejército de Galicia durante toda ella, pienso que V.E. no podía haber sido empleado de manera más ventajosa de la que ha sido, y que, y que si el Gobierno hubiese sido advertido de la necesidad de desempeñar las obligaciones de Capitán General, estableciendo el orden en tantas provincias durante el rápido avance del ejército, no hubiese consentido que la reputación de V.E. fuese ofendida por cualquier motivo, asegurando a V.E. en el mando del ejército, y llamándolo al Oficio del Consejero de Estado.

      Dios Guarde a V.E. muchos años.

     Wellington, Duque de Ciudad Rodrigo.

     Cuartel General de Monreal 30 de Junio de 1813.

Copia de un Despacho de S. E. el Mariscal General Duque de la Victoria, dirigido al Ilustrísimo y Excelentísimo Sr. D. Miguel Pereira Forjaz, desde su Cuartel General de Lesaca, el día 2 de Septiembre de 1813.

Ilustrísimo y Excelentísimo Sr.

      El fuego contra la Plaza de San Sebastián se reanudó el día 26 del mes pasado, dirigido contra las torres que flanqueaban la cortina del frente del Este y contra el medio baluarte, situado en el ángulo del Sudeste, y contra el extremo de la cortina del frente Sur.

      El Teniente General Sir Thomas Graham había mandado que se tomase la Isla de Santa Clara, y que sobre ella nuestros hombres realizasen una posición, lo que se realizo durante la noche del 26, haciendo prisionero de guerra al destacamento enemigo que allí había.

      El Capitán H. Cameron del 9º Regimiento mandó este destacamento, que tomó la mencionada isla, y el Teniente General Sir Thomas Graham aplaude particularmente su conducta, y la del Capitán del Real Cuerpo de Ingenieros Handerson (sic).

      El Honorable Teniente de la Marina Real James Arbuthnot mandaba las lanchas, y tanto este oficial como el Teniente Bell de la Real Infantería de Marina merecen que se elogie su conducta.

      Habiéndose realizado una nueva brecha al final de la cortina, y durante el día 30 todo lo que se consideró útil para facilitar el acercamiento a las brechas que anteriormente se habían hecho en las murallas de la Plaza de San Sebastián, se realizó el asalto a las once horas de la mañana del 31, tomándose la Plaza. Nuestras pérdidas han sido grandes. El Teniente General Sir James Leith, que se había unido al ejército dos días antes, y el Mayor General Oswald resultaron desgraciadamente heridos en la brecha, y el Coronel Sir Richard Fletcher muerto por una bala de fusil en la salida de las trincheras. Con la muerte de este oficial y del Teniente Coronel Crawford del 9º Regimiento, el servicio a S.M.B. ha experimentado una gran pérdida.

      Tengo el honor de incluir el informe detallado de esta operación que me ha dirigido el Teniente General Sir Thomas Graham, en el que verá V.E. con gran agrado un nuevo distinguido ejemplo de bizarría y perseverancia, demostrado por los oficiales y tropas de S.M.B. por superar todas las dificultades con que se han encontrado.

      Todos los informes coinciden en elogiar la conducta del destacamento de la 10º Brigada portuguesa, mandada por el Mayor Snodgrass, que vadeó el rio Urumea, y asaltó la brecha de la derecha bajo el fuego que contra ellos dirigía el castillo y la plaza.

      La guarnición se retiró al castillo, dejando en nuestro poder unos 270 prisioneros, espero poder informar pronto a V.E. de que hemos tomado también esta posición.

      Desde que se reanudó el fuego contra la plaza de San Sebastián, el enemigo reunió la mayor parte de sus efectivos en el campo de Orague (sic), lo que dio motivo para creer que haría una tentativa para socorrer la plaza.

      Tres divisiones del ejército español mandadas por el General D. Manuel Freire ocuparon las alturas de San Marcial y la población de Irún, cubriendo y protegiendo el acceso a San Sebastián por el Camino Real. Estas tropas estaban apoyadas por la 1ª División de Infantería británica, bajo el mando del Mayor General Howard, por la Brigada mandada por el Mayor General Lord Aylmer que estaba a su izquierda, en la retaguardia de Irún, y por la División del General Longa, acampada en la retaguardia, a su derecha, en la Sierra de Aya (sic).

      Con la misión de apoyarles, hice que marchasen dos Brigadas de la 4ª División hacia el Convento de San Antonio (una de las cuales era la del General Ross) que después de lo cual pasaron ese mismo día por la Sierra de Aya, bajo el mando del Teniente General Sir Lowry Cole, y de otra más que se produjo en la mañana del 31, dejando a la 4ª Brigada portuguesa sobre las alturas que hay entre el convento, Vera y Lesaca.

      Una Brigada de la 7ª División bajo el mando del Mayor General Inglis, ocupó el 30 el puente de Lesaca, y di orden a las tropas que tomaran los puertos de Echalar, Zugarramurdi y Maya, y que atacasen las posiciones más débiles que el enemigo frente a esas posiciones.

      El enemigo atravesó el Bidasoa la mañana del 31, antes del amanecer, por un vado entre Hendaya y el destruido puente del Camino Real, y con unas fuerzas muy superiores atacaron de manera desesperada todo el frente de las tropas españolas, situadas sobre las alturas de San Marcial.

      Fueron rechazados, e incluso algunos arrojados al otro lado del rio, de la manera más valiente, por las tropas españolas, cuya conducta en esta ocasión fue como la de las mejores tropas que jamás he visto pelear. El enemigo repitió frecuentemente sus ataques, siendo siempre rechazados con la misma bizarría.

     Como el rio discurre inmediatamente bajo las alturas de la margen francés, el enemigo colocó sobre esas alturas una considerable fuerza artillera, bajo cuya protección consiguieron mantener una paso un cuarto de legua por encima del Camino Real, por el cual pasó por la tarde otro considerable número de tropas, que con las que ya habían vadeado el rio, realizaron un nuevo y desesperado ataque sobre las posiciones españolas, esta vez igualmente rechazado. Y por fin, viendo que todos sus esfuerzos eran infructuosos por esta parte, se aprovecharon de la oscuridad de una violenta tempestad que apareció, para retirar sus tropas al otro lado del rio.

      No obstante, como ya había dicho, tenía a cada flanco del 4º Ejército español una división inglesa, me produce el mayor de los placeres anunciar a V.E., que viendo la conducta de estas tropas tan buena y noble, estas fueron capaces de defender sus posiciones sin necesitar ayuda, a pesar de los desesperados esfuerzos que el enemigo hacia para tomarlas y que el terreno impedía el empleo de la 1ª y 4ª división contra los flancos del enemigo, que corrió de cuenta de los españoles. Por eso ninguna de las mencionadas divisiones de infantería fue empleada durante esta acción.

      Casi al mismo tiempo que el enemigo pasaba el Bidasoa por el vado frente a las alturas de San Marcial, vimos también dos columnas compuestas por cerca de tres divisiones de infantería cruzaban por los vados, que estaban en la parte bajo Salin (sic), frente a las posiciones que ocupaba la 9ª Brigada Portuguesa.

      El General Inglis estuvo decidido con la brigada a su mano de la 7ª División a apoyarles, y tan rápido como fue informado de la dirección exacta del ataque enemigo, mando al Teniente General Conde Dalhaousie, que con la 7ª división a su mando marchase al Bidasoa, y previno a la división ligera que apoyase con todos los medios posible al General Inglis.

      Este General vio que era imposible mantener las alturas de Lesaca y del Bidasoa, y se retiró para las posiciones situadas frente a San Antonio, en las que se mantiene. Entre tanto el Mayor General Kempt marchó con su brigada de la División Ligera a Lesaca, por lo que contuvo al enemigo cubriendo la marcha del Conde Dalhaousie, que iba a unirse con el General Inglis.

      Completamente rechazados los ataques del enemigo contra las posiciones del ejército español en las alturas de San Marcial, y sabiendo que el General Inglis había tomado una posición de la que no se le podía desalojar, desde la cual cubría y protegía al mismo tiempo la derecha del ejército español y las cercanías de San Sebastián por Oyarzun, y que su situación se hacía a cada momento más crítica, se retiraron durante la noche.

      Con la lluvia que cayó en el transcurso de la tarde y noche, creció tanto el Bidasoa, que la retaguardia de la columna se vio en la necesidad de cruzar por el puente de Vera. Con el fin de efectuar esta operación atacaron las posiciones que el Mayor General Skerret ocupaba con su brigada de la División Ligera, alas tres de la mañana, tanto por el puerto de Vera como por la izquierda de dicho rio.

      Aunque por la naturaleza del terreno era imposible impedir completamente el paso del puente, lo que hicieron durante todo el día bajo el fuego de una gran parte de la Brigada del General Skerret, y las pérdidas del enemigo en esta ocasión deben haber sido muy considerables.

     Mientras esto pasaba en la izquierda del ejército aliado, el Mariscal de Campo D. Pedro Agustín Girón atacó las posiciones enemigas frente al puerto de Echalar los días 30 y 31, y el Teniente General Conde Dalhaousie hizo que el General Lecor con su Brigada Portuguesa atacase el 31 a los que se encontraban frente a Zugarramurdi, el mismo paso que aquel mismo día el Mayor General Colville mando al Coronel Douglas que atacase con la 7ª Brigada Portuguesa los puesto enemigo en frente del puerto de Maya, todas estas tropas se comportaron de la mejor de las maneras posibles.

       El ataque realizado por el Conde Dalaousie detuvo su avance la tarde del 31. Por la noche estaba en una situación favorable para un nuevo avance, y así en la mañana del 1 del corriente llegó a la posición que se le había asignado.

      En todas estas operaciones en las que el enemigo realizó una segunda tentativa para impedir que los aliados se estableciesen en las fronteras, todas ellas frustradas, en la que se han distinguido una gran parte del ejército aliado, en ese momento se tomaba por asalto la Plaza de San Sebastián, y tengo la gran satisfacción de indicar el celo y valor y disciplina de las tropas.

      Los detalles que he mandado a V.E., que he recibido del Teniente General Sir Thomas Graham, han dejado de manifiesto la juiciosa y perseverante manera como se ha conducido en esta ardua empresa que se le ha puesto a su cargo, y del celo y esfuerzos de los oficiales empleados bajo sus órdenes.

      Coincido completamente con lo que expresa el referido Teniente General a cerca de la cordial colaboración del Capitán de Marina de Guerra Sir George Collier, de los oficiales, marineros y tropa de marina bajo su mando, que han hecho todo lo posible para facilitar y asegurar el feliz resultado de nuestra empresa. Los marineros sirvieron como artilleros en las baterías, y manifestaron en todo momento ese espíritu tan característico de la Marina Británica.

      No puedo aplaudir suficientemente la conducta del Mariscal de Campo D, Manuel Freire, General en Jefe del 4º Ejército español, quien mientras tomaba todas las disposiciones necesarias para las tropas bajo su mando, daba un ejemplo de valor, que fue imitado por los generales, jefes y oficiales de los regimientos, lo que aseguró el próspero éxito del día. Por mi parte, tengo que expresar la enorme dificultad por particularizar hechos singulares de valor que se han producido en tantas ocasiones, en las que todos se han comportado tan bien, pero sin embrago voy a hacer un elogio particular sobre la conducta del General Mendizábal, que voluntariamente ofreció sus servicios, y estuvo al mando de las alturas de San Marcial. Al Mariscal de Campo Losada que mandó el centro y resultó herido. Al Mariscal de Campo D. José García Paredes, comandante de a Artillería. A los Brigadieres D. Joan Dias Porlier, D. José María Espeleta, D. Estanislao Sanches Salvador, Jefe del Estado Mayor del 4º Ejército, y D. Antonio Rozello, y los Coroneles Fuentes Pita, Comandante de los Ingenieros, D. Joan Loarte, del Regimiento de la Constitución, y D. Joan Ugarte Mendia.

      El Mayor General Inglis, y los Regimientos de su Brigada de la 7ª División de condujeron de la mejor manera. El Regimiento 51º al mando del Coronel Mitchel, y el 68º del Teniente Coronel Hawkins cubrieron el movimiento de las tropas que ocuparon las alturas entre el Bidasoa y Lesaca, que cambiaron sus posiciones pasando por Santo Domingo. Estos dos regimientos también se han distinguido.

      En el curso de estas operaciones recibí ayuda de los Mayores Generales Packenham, Ayte. General, y Murray, Jefe del Cuartel General, de todos los oficiales del Estado Mayor, y de dos familiares míos.

      Le transmito a usted este despacho por mediación del Capitán J.L.T. Valdez, asistente del Ayudante General del Ejército Portugués, el cual, por intervención de V.E., recomiendo a la benigna benevolencia de los Excelentísimos Gobernadores del Reino.

      Dios guarde a V.E. muchos años.

     Cuartel General de Lesaca, 2 de Septiembre de 1813.

     El Mariscal General Wellington, Duque de la Victoria al Exmo. Sr. D. Miguel Pereira Forjaz.

      P.D. Transmito incluso a V.E. el listado de muertos y heridos en las operaciones del día 31 del pasado, y 1º del corriente, así como la lista de las pérdidas que tuvimos en San Sebastián desde el 28 de Julio hasta el 31 de Agosto.

Oyarzun, 2 de Septiembre de 1813.

Señor mío:

      En cumplimiento de las órdenes de V.E. del día anterior de atacar y formar un alojamiento sobre la brecha de San Sebastián, que en ese momento se extendía por su lado izquierdo, incluyendo la última torre, y el ángulo, y el frente de la cortina justo encima del bastión izquierdo, como también las caras del mismo bastión. Se ejecutó la orden a las once horas de la noche? de ayer, y tengo el honor de decir a V.E. que la heroica constancia de las tropas, empleadas en esta ocasión, por fin vieron coronado este venturoso suceso.

      La columna de ataque compuesta por el 2º Batallón de la 5ª División, mandada por el Mayor General Robinson con el inmediato apoyo de los dos destacamentos mencionados en la nota de abajo*, y teniendo de reserva al resto de la 5ª División compuesta por la Brigada Portuguesa del Mayor General Spry, y de la 1ª Brigada al mando del General Hay, y al 5º Batallón de Caçadores de la Brigada del Mayor General Bradford, a las órdenes del Mayor Hill, todos bajo la dirección del Teniente General Sir James Leith, Comandante de la 5ª División.        

          * 150 voluntarios de la División Ligera, mandados por el Tniente Coronel Hunt del 52º de Infantería Ligera; 400 de la 1ª División, compuesto por 200 de los Guardias a las órdenes del Teniente Coronel Cooke, 100 del Batallón Ligero, y 100 del Batallón de Línea de la Legión del Rey Jorge a las órdenes del Mayor General Robinson; 200 voluntarios de la 4ª División a las órdenes del Mayor Rose, del 20º de Infantería.

      Teniendo acordado todo con Sir James Leith, atravesaron el Urumea desde las baterías del ataque de la derecha, desde donde se podía ver todo perfectamente, y desde donde se podían dar inmediatamente las órdenes para que las baterías abriesen fuego, según las circunstancias. La columna que tuvo que marchar desde la parte derecha de las trincheras, estuvo como antes expuesta a un violento fuego de bombas y metralla, y una mina explotó en el ángulo izquierdo de la contraescarpa del hornabeque, lo que hizo gran daño, pero que no acabó con el ardor de las tropas que avanzaban al ataque. Nunca vi cosa alguna tan falsa como la apariencia exterior de la brecha, que sin haber hecho una descripción, nadie se puede hacer una idea de las insuperables dificultades de la misma brecha. A pesar de su gran extensión, tenía solo un punto por el que se podía entrar, y solamente en una fila. Todo el interior de la muralla a la derecha de la cortina, formaba una escarpa perpendicular de 20 pies como mínimo hasta el nivel de la calle, de modo que la única parte accesible desde la cortina estaba entre la brecha de su ángulo y el lado del frente. Durante la suspensión de los trabajos de sitio por falta de municiones, el enemigo había preparado todos los medios de defensa, que su arte podía proporcionar, de modo que tenía mucha gente a cubierto en los atrincheramientos y barricadas en el hornabeque, y sobre la plataforma de la cortina, y en una línea en la dentro de la ciudad frente a la brecha, preparada para despedir el más mortífero fuego de mosquetería sobre ambos flancos, y contra el estrecho paso por la parte superior de la cortina.

      Todo cuanto el más denodado valor podía poner en práctica fue repetidas veces intentado en vano por las tropas, que sucesivamente se hacían avanzar desde las trincheras. No sobrevivieron ninguno de los que intentaron ganar su cima, y sin embargo la oblicuidad de la brecha resguardaba a la tropa de la mosquetería enemiga, y además los mismos escombros de piedras daban mucho trabajo a los ingenieros y a los grupos de gastadores para lograr formar un alojamiento para las tropas que estaban expuestas a las bombas y metralla de las baterías del castillo. Todo estaba dirigido a cumplir las instrucciones dadas por V.E., y a pesar de todo, jamás se hubiera podido obtener un alojamiento seguro sin ocupar parte de la cortina.

      Estando en este desesperado estado el ataque, después de consultar con el Coronel Dickson, Comandante de la Artillería Real, me arriesgue a mandar que las piezas se volviesen contra la cortina. Se dirigió contra ella un intenso fuego de artillería, que pasaba a pocos pies por encima de las cabezas de nuestros soldados que estaban en la brecha, y se mantuvo con una exactitud hasta ahora nunca realizada. Entre tanto accedí a la oferta por parte de la Brigada Portuguesa del Mayor General Bradford para vadear el rio cerca de su desembocadura. Avanzó la cabeza del 1º Batallón del Regimiento nº 13 Portugués, a las órdenes del Mayor Snodgrass, por la playa descubierta, y a través del rio, y un destacamento del Regimiento 24º, mandado por el Teniente Mayor Mc. Bean en apoyo del otro batallón, se hizo del modo más bizarro, bajo un muy intenso fuego de metralla. El Mayor Snodgrass atacó, y llegó al final,  a la pequeña brecha a la derecha de la grande, y el destacamento del Teniente Coronel Mc Bean ocupó el lado derecho de la brecha grande. No debo silenciar que se me hizo un ofrecimiento igual por parte del 1º Regimiento portugués de la Brigada del Brigadier General Wilson, bajo el mando del Teniente Coronel Fearon, y que tanto el Mayor General Bradford, como el Brigadier General Wilson estuvieron insistiendo desde el principio con el máximo empeño para que se empleasen a sus respectivas brigadas en el ataque, visto que era un gran ataque, ayudando a las fatigas del sitio.

      Observando entretanto el efecto del admirable fuego de las baterías contra la cortina, y a pesar de estar el enemigo a cubierto, ordené que se hiciese el máximo esfuerzo para ganar la parte alto de la misma  a toda costa, y que al mismo tiempo se intentase asaltar el hornabeque. Le cupo en suerte a la 2ª Brigada de la 5ª División (Bajo el mando del Coronel Hon. Carlos Greville) salir de las trincheras para este fin, y al 3º Batallón de los Reales Escoceses, a las órdenes del Teniente Coronel Barnes, apoyado por el 1º Batallón del 38º de Infantería, a las órdenes del Teniente Coronel Miles, que llegaron felizmente a asaltar la brecha de la cortina, justo en el momento más o menos en que una explosión en la plataforma de la cortina (causada por nuestra artillería) originó algo de confusión entre nuestros enemigos.

      El estrecho paso estaba ganado, y fue mantenido después de una fuerte lucha. Durante este tiempo, las tropas que estaban a la derecha de la brecha consiguieron forzar las barreras que cerraban la estrecha muralla, y pudieron entrar entre las casas que se encontraban pegadas a ella.. Así, después de un asalto que duro más de dos horas bajo las más apretadas circunstancias, se consiguió finalmente una posición firme.

      Fue imposible reprimir el impulso de las tropas, y después de una hora estaba todo el enemigo expulsado de todas las defensas preparadas en las calles, sufriendo grandes pérdidas en su retirada al castillo, y dejando toda la ciudad en nuestro poder.

      Puesto que será evidente a V.E. que todas las tropas han demostrado su ánimo y la más exaltada y resuelta intrepidez, y estoy seguro que V.E. desea ser informado más particularmente sobre los que en esta situación han tenido la oportunidad de adquirir particular distinción, y como la distancia a la que yo estaba no me permite cumplir con este acto de justicia personalmente, puse todo mi desvelo en reunir las informaciones de los oficiales superiores.

      El Teniente General Sir james Leith justificó totalmente la confianza que deposité en su experimentado juicio y distinguido valor, conduciendo y dirigiendo el ataque hasta verse obligado contra su voluntad a ser retirado de la acción, después de haber recibido en el pecho una terrible contusión, y tener el brazo izquierdo roto.

      El Mayor General Hay le sucedió en el mando, y condujo hábilmente el ataque hasta el final.

      El Teniente General Sir James Leith se declara muy agradecido a los Mayores Generales Hay y Robinson (este último se vió obligado a abandonar la acción por una herida grave en el rostro), y a los Tenientes Coroneles Berkeley y Gomme, Ayudante General, y Ayudante del Maestre del Cuartel General, por sus celosos servicios durante el arduo conflicto. Recomienda también con empeño a V.E. a su Ayudante de Campo, el Capitán Belches del 59º de Infantería, y junto con el Mayor General Hay testifica la conducta totalmente meritoria del Capitán Jayne (sic) Stewart del 3 Batallón de los Reales Escoceses, Ayudante de Campo del Mayor General Hay, e igualmente recuerda a V.E. al Capitán Wood, del 4º de Infantería, Ayudante de Campo del Mayor General Robinson, así como a los Capitanes Williamson y Jones del mismo regimiento. El primero fue gravemente herido, mandando al 4º, siguiendo a briosamente a los soldados de la vanguardia, manteniéndose en su puesto mucho tiempo después de haber sido herido. El Capitán Jones le sucedió en el mando de la Brigada, y la codujo con gran capacidad.

      Sir James Leith particulariza también al Capitán Taylor del 48º de Infantería, Mayor de Brigada de la 1ª Brigada, y al Teniente Le Blanc del 4º de Infantería, el cual capitaneaba la compañía de Infantería Ligera del regimiento que iba inmediatamente en vanguardia, y es el único oficial vivo de los que iban en avanzada hacia la brecha.

      El Mayor General Robinson en el testimonio que adjunta, alaba a los Capitanes Williamson y Jones, y al Teniente Le Blanc del 4º de Infantería, que condujo a la ya mencionada compañía de infantería ligera. También recomienda mucho al Capitán Livesay, que sucedió en el mando del 47º de Infantería al Mayor Kelley (sic) tras su muerte, y se mantuvo hasta que fue herido, pasando el mando al Teniente Power, que cumplió hábilmente con su deber. Igualmente al Capitán Pillington, que le sucedió en el mando del 59º de Infantería, tras la muerte del Capitán Sccot (sic), y se mantuvo hasta que fue herido, pasando el mando al Capitán Holford, que lo dirigió con gran crédito, y también al Mayor graduado Anuze, Mayor de Brigada del 2º.

      El Mayor General Hay, que tiene actualmente el mando de la División, hace mención en términos muy expresivo sobre el brioso comportamiento del Mayor General Spry, Comandante de la Brigada Portuguesa, y del muy distinguido valor del Coronel Rego, del Regimiento portugués nº 15 por el mandado, así como al Coronel Mc. Crea (sic), del Regimiento portugués nº 3 bajo su mando.

      El Mayor General Sprey (sic) menciona con grandes elógios al Teniente Coronel Hill, Comandante del Batallón de Caçadores portugueses nº 8, y al Mayor C. Stewart Campbell, que mandó al nº 3 portugués, en ausencia del Coronel Mc. Crae en el servicio general. Y declara estar muy agradecido al Capitán Blackenbery (sic) del Regimiento nº 61, su Ayudante de Campo, y al Mayor de Brigada Fitzgerald.

      El Mayor General Hay alaba mucho los servicios del Coronel Honorable C. Greville del 38º de Infantería, al mando de la 2ª Brigada, y también  al conspicuo denuedo del Coronel Barnes, a quien se debe en gran medida el éxito del asalto a la cortina con el valeroso batallón de los Reales Escoceses. Así mismo dice que fue ejemplar la conducta del Teniente Coronel Cameron del 9º de Infantería, y de los Tenientes Coroneles Miles y Deanes del 38º de Infantería, y de todos los oficiales y tropas que entraron en combate. Él expresa particularmente el deber y celo, inteligencia e intrepidez del Mayor de Brigada Taylor, y del Capitán Stewart de los Escoceses Reales, que sirve como su Ayudante de Campo, ya mencionado.

      El Mayor General Hay expresa su gran satisfacción por la valerosa y acertada conducta del Teniente Coronel Cook, que mando al destacamento de Guardias; La del Teniente Coronel Hunt, que mandó el destacamento de la División Ligera, y que resultó herido gravemente., y de todos los otros oficiales y tropas de los destacamentos. El Mayor General Hay condujo la División personalmente a lo largo de la plataforma con el acierto y denuedo que tantas veces a señalado su conducta.

      Ahora solamente tengo que repetir mi mayor de las satisfacciones por lo que respecta a los oficiales de la Real Artillería y de Ingenieros, como anteriormente declaré en mi relación del primer ataque. Todos los trabajos del servicio de la artillería fueron realizados por el Mayor Dickson de la forma más útil, lo mismo que los de Ingeniería por el Teniente Coronel Fletcher al que lamentamos mucho su caída en las trincheras. El Teniente Coronel Burgoyne le sucedió en el mando, y tengo gran deseo de hacer saber a V.E. la opinión de Sir Richard Fletcher sobre los grandes méritos y valor del Capitán Henderson en la el ataque a la isla la mañana del 27 del pasado, y los constantes esfuerzos de los Mayores Ellicombe y Smith en avanzar las operaciones de los dos ataques, siendo este último oficial el que tiene el mérito de ser quien realizo las primeras disposiciones para el ataque en la derecha.

      El ya mencionado Teniente Coronel Burgoyne fue herido y tuvo que dejar el campo por la pérdida de mucha sangre, pero tengo la satisfacción de decir que fue capaz de cumplir con el servicio que se le había encomendado.

      La conducta de la Escuadra siguió cooperando con el mismo celo por Sir George Collier, y el servicio del Teniente O0'Reilly con los marineros empleados en las baterías fue tan conspicuo como lo había sido anteriormente.

      V.E. me tiene que permitir ahora que dirija su atención a la conducta del distinguido oficial Mayor General Oswald, que tuvo el mando interino de la 5ª División en ausencia del Teniente General Leith durante toda la campaña, y que entregó el mando de su división en cuanto llegó Sir james Leith el 30 del mes pasado.

      Habiendo dirigido con infatigable atención todos los laboriosos deberes del ataque de la izquierda, nadie podía dar a Sir james Leith mayor información y socorro. Esto lo confiesa Sir James Leith sobre la franque za y celo por el servicio dignos de alabanza. Y continuó con sus estimados servicios hasta el final, obrando como voluntario, y acompañando al Teniente General Sir James Leith en las trincheras en el momento del asalto. Tengo el infinito placer de asegurar a V. E.  que apruebo totalmente la conducta del Mayor General Oswald desde que la 5ª División formó parte de la columna de la izquierda del ejército.

      Permítame V.E. que la asegure que el Coronel Delancey, diputado del jefe del Cuartel General, y el Teniente Coronel Bouvere, Ayudantes General adscritos a la columna de la izquierda, han continuado prestándome sus más valiosas ayudas, y que, el celo del Capitán Calvert del Regimiento 29º, mi primer Ayudante de Campo, e igualmente la de todos los demás oficiales de mi Estado Mayor, a los que doy mi más justa y mi más enérgica aprobación.

      V.E. me ha de permitir como atención hacia mí sumamente satisfactoria, nombrar un oficial para llevar los despachos de V.E. a Londres, y pido licencia para recomendar para esta misión al Mayor Hare, del 12 º de Infantería, valeroso soldado de fortuna, que ha servido en muchas anteriores ocasiones en mi Estado Mayor, y ahora se encuentra adscrito a él como Ayudante general.

      Tengo la honra de ser, Mylor, de V.E. el más obediente y humilde siervo.

      Thomas Graham, Teniente General, para el mariscal de Campo Marqués de Wellington.

      P.D. Aún no me han traído listado alguno de la artillería, y de los almacenes, y temo que no sean totalmente exactos los listados de las grandes pérdidas de la tropa.

      No quiero olvidar hacer mención del bello comportamiento del Teniente Gethin del regimiento 11º, sirviendo con los ingenieros, el cual condujo una de las columnas portuguesas al ataque, y se apoderó de la bandera del enemigo en el Caballero.

      Firmado. Thomas Graham.

MUERTOS.

DESDE EL 28 DE JULIO HASTA EL 24 DE AGOSTO.

  • 1 Soldado de Artillería
  • 1 Soldado del 3º de Infantería.
  • 1 Soldado del 15º de Infantería.
  • 2 Soldados del 16º de Infantería.

25  DE AGOSTO.

  • 1 Soldado del Batallón de Caçadores nº 8.

26  DE AGOSTO.

  • 2 Soldados del 15º de Infantería.

28 DE AGOSTO.

  • 1 Soldado.

31  DE AGOSTO. DÍA DEL ASALTO.

3º REG. DE INFANTERÍA.                           

  •                 1 Alférez.
  •                 1 Ayudante.
  •                 2 Sargentos.
  •                 24 Soldados.

11º REG. DE INFANTERÍA.

  •                 3 Soldados.

13º REG. DE INFANTERÍA.

  •                 1 Capitán.
  •                 1 Alférez.
  •                 1 Ayudante.
  •                 2 Sargentos.
  •                 39 Soldados.

23º REG. DE INFANTERÍA.

  •                 1 teniente.
  •                 1 Ayudante.
  •                 1 Sargento.
  •                 28 Soldados.

24º REG. DE INFANTERÍA.

  •                 2 Sargentos.
  •                 1 Tambor.
  •                 35 Soldados.

BATALLÓN DE CAZADORES Nº 5.

  •                 21 Soldados.

BATALLÓN DE CAZADORES Nº 8.

  •                 1 Capitán.
  •                 1 Sargento.
  •                 11 Soldados.

TOTAL 189 MUERTOS.

HERIDOS.

DEL 28 DE JULIO HASTA EL 24 DE AGOSTO.

  • 5 Soldados del 1º de Infantería.
  • 1 Alférez del 3º de Infantería.
  • 10 Soldados del 3º de Infantería.
  • 4 Soldados del 15º de Infantería.
  • 3 Soldados del 16º de Infantería.
  • 1 Sargento del Batallón de Cazadores nº 8.
  • 10 Soldados del Batallón de Cazadores nº 8.

25 DE AGOSTO.

  • 4 Soldados del 3º de Infantería.
  • 6 Soldados del 15º de Infantería.
  • 1 Soldado del Batallón nº 8 de Cazadores.

26 DE AGOSTO.

  • 1 Soldado del 3º de Infantería.
  • 2 Soldados del 15º de Infantería.
  • 1 Soldado del 16º de Infantería.
  • 3 Soldados del Batallón nº 5 de Cazadores.

27 DE AGOSTO.

  • 1 Sargento del Batallón nº 8 de Cazadores.
  • 3 Soldados del Batallón nº 8 de Cazadores.

29 DE AGOSTO.

  • 1 Ingeniero.

TOTAL HASTA EL 29:  23 HERIDOS.

31 DE AGOSTO. DÍA DEL ASALTO.

REGIMIENTO Nº 3 DE INFANTERÍA.

  •                 1 Mayor.
  •                 4 Capitanes.
  •                 2 Tenientes.
  •                 5 Alféreces.
  •                 5 Sargentos.
  •                 70 Soldados.

REGIMIENTO Nº 11 DE INFANTERÍA.

  •                 1 Capitán.
  •                 1 Teniente.
  •                 2 Sargentos.
  •                 16 Soldados.

REGIMIENTO Nº 13 DE INFANTERÍA.

  •                 1 Capitán.
  •                 2 Tenientes.
  •                 1. Alférez.
  •                 5 Sargentos.
  •                 1 Tambor.
  •                 63 Soldados.

REGIMIENTO Nº 15 DE INFANTERÍA.

  •                 2 Capitanes.
  •                 2 Tenientes.
  •                 4 Alféreces.
  •                 15 Sargentos.
  •                 128 Soldados.

REGIMIENTO Nº 17 DE INFANTERÍA.

  •                 1 Soldado.

REGIMIENTO Nº 23 DE INFANTERÍA.

  •                 1 Teniente.
  •                 2 Sargentos.
  •                 16 Soldados.

REGIMIENTO Nº 24 DE INFANTERÍA.

  •                 1 Capitán.
  •                 1 Teniente.
  •                 1 Alférez.
  •                 1 Sargento.
  •                 58 Soldados.

BATALLÓN DE CAÇADORES Nº 1.

  •                 1 Soldado.

BATALLÓN DE CAÇADORES Nº 3.

  •                 2 Soldados.

BATALLÓN DE CAÇADORES Nº 5.

  •                 1 Teniente.
  •                 48 Soldados.

BATALLÓN DE CAÇADORES Nº 8.

  •                 1 Teniente Coronel.
  •                 1 Capitán.
  •                 1 Alférez.
  •                 7 Sargentos.
  •                 62 Soldados.

TOTAL DE HERIDOS 537 HOMBRES.

PERDIDOS

  • 3 Soldados del Batallón nº 8 de Caçadores.

PÉRDIDA GENERAL PORTUGUESA DESDE EL 28 DE JULIO AL 31 DE AGOSTO

787 HOMBRES MUERTOS, HERIDOS O DESAPARECIDOS.

PÉRDIDAS INGLESAS DURANTE EL MISMO TIEMPO.

MUERTOS.

DESDE EL 28 DE JULIO AL 24 DE AGOSTO.

  • 11 Soldados.

25 DE AGOSTO:

  • 3 Soldados.

26 DE AGOSTO:

  • 4 Soldados.

27 DE AGOSTO.

  • 3 Soldados.

28 DE AGOSTO.

  • 1 Soldado.

31 AGOSTO. DÍA DEL ATAQUE.

  • 1 Teniente Coronel.
  • 2 Mayores.
  • 6 Capitanes.
  • 19 Tenientes.
  • 8 Alféreces.
  • 31 Sargentos.
  • 1 Tambor.
  • 481 Soldados.

TOTAL 571 MUERTOS.

HERIDOS.

DESDE EL 28 DE JULIO AL 24 DE AGOSTO.

  • 1 Teniente.
  • 1 Alférez.
  • 4 Sargentos.
  • 42 Soldados.

25 DE AGOSTO.

  • 1 Soldado.

26 DE AGOSTO.

  • 14 Soldados.

27 DE AGOSTO.

  • 6 Soldados.

28 DE AGOSTO.

  • 5 Soldados.

29 DE AGOSTO.

  • 1 Teniente.

31 DE AGOSTO. DÍA DEL ATAQUE.

  • 3 Oficiales de Estado Mayor.
  • 2 Tenientes Coroneles.
  • 1 Mayor.
  • 11 Capitanes.
  • 36 Tenientes.
  • 11 Alféreces.
  • 50 Sargentos.
  • 6 Tambores.
  • 905 Soldados.

TOTAL 1103 HERIDOS.

PERDIDOS DEL 28 DE JULIO AL 31 DE AGOSTO.

  • 1 Teniente.
  • 40 Soldados.

PÉRDIDAS TOTALES INGLESAS 1715 HOMBRES MUERTOS, HERIDOS O PERDIDOS.

PÉRDIDAS TOTALES AMBAS NACIONALIDADES 2502 HOMBRES.